Juanito el matarile

Viene a ser como el vigilante de la playa.

Por la mañana temprano me lo encuentro en la playa a eso de las  siete y cuarto, poco mas poco menos, debajo del chorro de agua que usa la gente pa quitarse la arena; refrescándose, lavándose, quitándose las cascarrias o bajándose el vacilón. Resopla cuando le cae el agua por su cara maltratada y surcada por la vida , arrugada y quemada por el sol y los baños de luna que se ha mamado forzosamente. A la vez que resopla habla con el agua como advirtiéndole, regañándole (¡maldita!, seguro que murmura pa dentro). Luego canta -casi todo el mundo canta aunque no sepa-, _ ahí va Juanito el matalire a buscarse la vidilla .... . Mientras, sube la escalera y entra en la avenida caminando rápido y arrastrando sus cholas desgastadas. Da los buenos días y se dirige al furgón de los donuts donde yo creo ya le espera a diario el vendedor de Teror y le da dos donuts de azúcar. Con uno de ellos en la boca grita "- los mejores precios de Canarias- y se dirige al Hiperdino a jalar por lo que sea.

Luego sale tendido por La Puntilla pallá ( yo creo que a cagar).

Después de las tres lo veo en un banco, al solajero, en Las Canteras, mirando a nada y a nadie, ¿al mar?, bebiendo un cacharro de cerveza que le gotea por su pecho calvo.

Juanito el matarile se afeita; no sé donde.

Un poco mas allá está la Concejalía de Distrito.

Le regalé el otro día un par de playeras casi nuevas, de marca.

-Vale maestro muchas gracias, estas de aquí son pa mi y las otras pa un coleguilla ¿vale?-

-Bueno Juan, hasta mañana-